Las tres fotos que ayudan a valorar tu limpieza
Aléjate lo suficiente para que se vean todas las partes. En un sofá, incluye la chaise longue o los módulos. En un conjunto de sillas, indica cuántas hay aunque en la foto solo salga una. En un colchón, acompaña la foto con la medida.
Primera foto: el mueble entero
Aléjate lo suficiente para que se vean todas las partes. En un sofá, incluye la chaise longue o los módulos. En un conjunto de sillas, indica cuántas hay aunque en la foto solo salga una. En un colchón, acompaña la foto con la medida.
Segunda foto: el problema
Haz un detalle de la marca con luz natural y sin filtros. No la mojes para que se vea mejor: queremos entender cómo está normalmente. Si el problema es un olor, la imagen no podrá mostrarlo; descríbelo e indica si aparece siempre o en ciertas condiciones.
Tercera foto: la etiqueta
Busca las indicaciones de cuidado o la referencia del fabricante. Si no tienes acceso a la etiqueta, comparte la marca o el modelo cuando los conozcas. Una captura de la ficha del producto también puede ayudar a localizar la información adecuada.
Añade lo que la cámara no cuenta
Indica municipio, código postal, medidas, antigüedad aproximada de la mancha y productos utilizados. Si tuviste una mala experiencia anterior, explica qué sucedió. El objetivo es conocer el punto de partida, no juzgar el estado del mueble.
Una foto orienta; no lo demuestra todo
La valoración a distancia ayuda a preparar el trabajo. No permite tocar la fibra, comprobar la estabilidad del tinte ni ver lo que hay dentro del relleno. Confirma qué queda sujeto a revisión en persona antes de reservar.
